Nuestro atelier
Un taller, no una fábrica
Casa Maranzza nace del encuentro entre dos oficios: tapicería tradicional y bordado a mano. Trabajamos con equipos pequeños, tejidos europeos y tiempos largos.

Cada cabecero empieza por una conversación. Nos gusta entender qué dormitorio queremos cuidar antes de dibujar ni una línea: cuánto techo tiene, qué luz entra, quién duerme ahí, qué ritual de cama existe en esa casa.
Después tapizamos. Los tapiceros del atelier llevan décadas entelando sofás y butacas para casas particulares; trasladan ese oficio al cabecero, con costuras ocultas, relleno firme y un ribete perimetral cosido a mano que es la firma de la casa.
Si la pieza lleva bordado, entra la segunda mano del atelier: las bordadoras, que trabajan con hilos europeos y patrón dibujado a lápiz, puntada a puntada. Es lo que hace que un nombre o una fecha se vean de verdad escritos a mano, no impresos.
Proceso
Cómo se hace un cabecero Casa Maranzza
Conversación
Nos cuentas tu dormitorio, tu luz, tu intención. No somos una tienda: somos un taller.
Diseño a medida
Elegimos juntos forma, tejido y ribete. Si el cabecero llevará bordado, trabajamos una muestra previa.
Confección artesanal
Nuestros tapiceros y bordadoras trabajan la pieza en 3–5 semanas. Cada puntada está hecha a mano.
Entrega cuidada
Embalado en algodón y kraft, llega a tu puerta listo para colocar. Acompañamos la instalación.
Materiales
Tejidos europeos, madera maciza, oficio español
Compramos lino a hiladoras familiares del norte de Europa y trabajamos cada metro con los tapiceros de nuestro taller en España. Las bases de los cabeceros son de madera maciza, con relleno de espuma certificada y guata natural.
No fabricamos stock: cada pieza se hace para una casa concreta. Esto permite que la fabricación tenga ritmo, pero también que haya cero desperdicio de tejido y que podamos retapizar la pieza diez años después, si la casa cambia.

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